La caña de azúcar fue introducida en México desde el siglo XVI, actualmente la superficie cultivada en el país supera las 700 mil hectáreas. Desde hace varios años México se ubica entre los primeros diez países productores y consumidores de azúcar en el mundo (alrededor del 3.5% del total producido a mundial, 5.8 millones de toneladas anuales)
La agroindustria azucarera y la producción de caña de azúcar como materia prima, son vitales para mantener la actividad económica de un amplio sector productivo de la población mexicana, tiene alto impacto en más de 227 municipios donde habitan 12 millones de personas especialmente en el medio rural ya que genera directamente más de 400,000 empleos directos (165 mil productores de caña, 176 mil cortadores de caña y trabajadores de campo, 28 mil transportistas, 23 mil obreros sindicalizados, 16 mil personas en labores administrativas) y beneficios directos a más de 2.2 millones de personas. Para la población mexicana el azúcar es un bien básico, el nivel de consumo per-cápita es de los más grandes en el mundo durante la última década (47 Kg.) y dentro de la dieta diaria del mexicano,
contribuye con el 17% de las calorías que consumen diariamente las personas en diversos productos (refrescos y bebidas, jugos, néctares, galletas, repostería, conservas y enlatados, productos lácteos, bebidas alcohólicas etc.)